Vive la Armonia con la Naturaleza

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25/8/10

Apoyemos la Campaña de la Fao Contra el Hambre

PARA SUMARSE ..!!!

ES UNA CAMPAÑA DE LA FAO CONTRA EL HAMBRE!!

El grupo del proyecto 1billionhungry  es una campaña contra el Hambre organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Apoyemos esta campaña  en la cual se considera inaceptable que casi mil millones de personas vivan en condiciones de hambre crónica. A través de las Naciones Unidas hacen un llamamiento a los Gobiernos para que den la máxima prioridad a la eliminación del hambre hasta cumplir esta meta.

Firma la petición y promueve la acción donde quiera que estés.

Juntos Podemos!!!!


Firma Aquí

24/8/10

Avance de la Soja o Soya


Dr. Ricardo Melgar
 
Durante el llamado Milagro Brasileño conducido por la dictadura militar se decía que la soja era santa. La Santa Soja, anunciaba un período de prosperidad y solucionaba todos los problemas desde los puramente agronómicas hasta los sociales. Con la crisis internacional y el ajuste económico en el inicio de la década de ochenta, la soja había pasado de santa a pecadora, responsable por la inseguridad, por el riesgo que ofrecía a la subsistencia de los agricultores y por el irreparable daño al medio ambiente. Del libro "De Santa a Pecadora. A saga da soja pelos campos do Rio Grande". de Luiz P. Bonetti

La agricultura moderna produce una enorme variedad de productos incluyendo la mayor parte de los alimentos, fibras y materias primas diversas. Así como la agricultura fue la piedra fundacional de la vida humana, ésta continua siendo una actividad esencial para la vida del hombre. Los principales desarrollos que permitieron un importante aumento de la productividad se realizaron en el siglo pasado, cuando surgieron las modernas técnicas de producción e insumos claves tales como variedades, fertilizantes, agroquímicos defensivos, mecanización, riego y procesamiento de productos post-cosecha. En Argentina, así como en otros países, el proceso de desarrollo y modernización estuvo asociado no solo a la mayor producción, con la utilización de fertilizantes, defensivos y semillas mejoradas y fabricadas de acuerdo con el ideario de la llamada "Revolución Verde", sino también con la ampliación durante los noventa de mas de cinco millones de has de agricultura en el norte y el oeste de la región pampeana.

En las últimas décadas la preocupación ambiental comenzó a fortalecerse en todo el mundo, principalmente por causa de la devastación acelerada de bosques, selvas y biomas de todo tipo, así como por la creciente contaminación ambiental. En la medida en que el conocimiento de la problemática ambiental se consolidó, la agricultura paso a ser reconocida como una actividad que degrada de forma significativa el medio ambiente además de usar recursos naturales en gran escala, incluyendo aquellos no renovables. Esto se explica por ser la agricultura la actividad humana que más destruye habitats para abrirse espacio, la que utiliza más tierras y la que mas agua demanda, hecho crítico adonde ésta escasea y debe repartirse entre otras necesidades, urbanas, pecuarias, etc. De esa forma la agricultura entre todas las actividades realizadas por el hombre es la de mayor costo ambiental. Es la actividad que usa recursos naturales no renovables degrada el suelo y los recursos hídricos y es poluente.

La Argentina como otros países de la región del Mercosur, como Paraguay, Bolivia y Uruguay por no mencionar el milagro de transformación de los Cerrados en Brasil, son grandes productores y exportadores de alimentos para el mundo. En las próximas décadas se asistirá a una gran expansión para sostener el crecimiento de estas actividades motorizadas por las demandas de los mercados nacionales y mundiales de alimentos y ahora de energía. Esto implica la necesidad de abrir nuevas áreas vírgenes a la producción y expandir sus fronteras agropecuarias así como aumentar la productividad en aquellas ya desarrolladas, lo que indefectiblemente contribuirá a presionar sobre el medio ambiente.

Existe por lo tanto una necesidad primaria de medidas que concilien el desarrollo con la preservación ambiental, de forma de revertir o mitigar el proceso de degradación en curso. No es tarea fácil considerando que las características de la agricultura son su distribución y gran dispersión territorial, los conflictos con las actividades actuales de la población ocupante, ya sea extractiva (madera, carbón, leña), o ganadería tradicional y la creciente recuperación de los valores de renta de la tierra (Figura 1).






Normalmente la expansión la llevan a cabo agricultores empresarios de otras regiones que "colonizan" las áreas nuevas de riesgo con inversiones importantes. El fenómeno se dio en Paraguay con agricultores brasileños en los 80, en el norte de Argentina con productores de Córdoba o de Santa Fe en los 90 y en Uruguay con productores argentinos desde la imposición de las retenciones en el país. Por la tradición y la naturaleza de la expansión, siempre es más fácil ocupar nuevas áreas sin tomar mucho en cuenta disposiciones legales, sumado al hecho difuso de los problemas ambientales, las asimetrías en las legislaciones de las distintas provincias y países y por el aislamiento en que vive la población rural.



El costo del impacto ambiental

Cualquier actividad humana tiene un costo ambiental que puede reducirse pero no eliminarse totalmente. Lo que se busca dentro del concepto de desarrollo sustentable1 es la minimización de la destrucción y de la reducción del uso de recursos naturales no renovables, la disminución de la contaminación y polución, y aumento del reciclado.

Como cultivo anual el principal problema ambiental es la erosión del suelo, lo que no es un problema específico de la soja, pero sí se la asocia con un problema ambiental real como es el desmonte, y otro falso, asociado con el cultivo de los transgénicos falsamente transformado en un asunto ambiental, sobre todo en Brasil y Paraguay.

El fenómeno de extracción de nutrientes es un tema difícil de resolver, ya que los suelos en algunos casos son muy fértiles y no hay necesidad económica de reponerlos; dicho de otra manera, si se fertiliza no hay respuesta y el gasto en abonos no se recupera. En otros casos, los suelos son tan poco fértiles o ácidos que si no se agregan fertilizantes o se encala no se produce con suficiente rentabilidad. En estos casos, el impacto ambiental es positivo, en la medida que el agregado de nutrientes sea balanceado y no es exceso.

En el caso del desmonte la preocupación alcanza a áreas frágiles en las yungas en el norte argentino volviéndose una cuestión muy sensible a los medios. La realidad es que el desmonte tiene muchas motivaciones incluyendo la extracción de madera, reemplazo con pasturas, y en algunas regiones uso urbano, construcción de caminos y otras actividades. No es lo mismo tampoco, la diversidad de especies de la selva amazónica que capoeiras degradadas. Así como tampoco la de la selva de altura de las yungas y los espinales del chaco. Tampoco se puede hablar del mismo riesgo e impacto ambiental en zonas subhúmedas o semiáridas que las zonas del chaco húmedo.

En el caso de Brasil y Paraguay, (Figura 2) por ejemplo, son procesos de muy larga data que vienen desde la época de la conquista y nunca se detuvo. Solo ahora hay una legislación suficiente para disciplinar el proceso, pero las extensiones son enormes y los recursos humanos y materiales de los gobiernos son insuficientes para reducir la tasa de desmonte a límites aceptables.





















Figura 2. Avance de la deforestación en el Paraguay Oriental. El área con cobertura boscosa que en 1945 era del 55 %, en 1997 se redujo al 16 % (Fuente Cooperación Técnica Paraguayo Alemana. 2005. Proyecto Sistema Ambiental de la Región Oriental (SARO)..

 

Todos concuerdan en que esos desmontes irracionales son excesivos y descontrolados, ya que no se salvan siquiera las áreas ribereñas de los ríos y arroyos, llegando las topadoras hasta el borde de las barrancas, con grandes desperdicios y muy poca madera que se aprovecha. A pesar de esta realidad no es fácil probar cuanto de este desmonte se realiza para sembrar soja, y si así fuera cuanto de ésta área se realiza dentro de la ley y cuanto no. Muchas veces, es la soja el cultivo que ocupa estas áreas ya desmontadas y estériles devolviéndolas al proceso productivo, como ocurre en gran parte de las áreas desmontadas del Amazonas.



Externalidades

Como comentamos, el proceso ambiental de mayor impacto de la agricultura en regiones nuevas es la erosión del suelo que tiene a su vez múltiples consecuencias a saber: pérdida de fertilidad, menor infiltración, y reposición de los acuíferos subterráneos y consecuentemente aumento de los sedimentos en los ríos, y por estas razones menores lluvias en las estaciones secas y crecidas mas intensas en las épocas de lluvias. En este contexto la soja ocupa un lugar fundamental en las rotaciones ya que prácticamente en su totalidad se realiza en sistemas de siembra directa, mitigando con este sistema la erosión y estimulando la infiltración del agua en el suelo.

Nadie discute tampoco el crédito ambiental innegable de la fijación de nitrógeno del aire que facilita en el balance un menor uso de fertilizantes nitrogenados. Así se economiza gas natural que de otra manera seria usado en la fabricación de estos fertilizantes necesarios si no existiese la fijación biológica del N.

El contenido de N en la soja producida en la campaña 2005 puede estimarse en millones de toneladas, que si éste fuese convertido en fertilizante representaría cerca de 1,293 millones de dólares , o lo que el productor necesitaría gastar en la compra de fertilizantes para producir soja. El beneficio se traduce en un menor precio intrínseco de la soja, factor fundamental para la producción de la proteína vegetal más barata del mundo; ventaja que es trasferida para toda la cadena de la soja así como subproductos importantes como es el caso de carnes de aves y cerdos y otros productos.

Otras cuestiones atribuidas a la soja fueron paulatinamente desmitificadas. En las cuestiones de interés social la problemática del desarrollo sustentable hace referencia a la soja ya que el cultivo es acusado de no crear empleos. Un típico caso de usar herramientas del pasado para problemas actuales. Hoy en EEUU los agricultores son menos del 2 % de su población, y tienen una de las producciones mas eficientes del mundo, ya sea se mida por capita o por hectárea. O por ejemplo el caso de Brasil, que tiene el 81 % de su población urbana y la mayor parte de su población rural vive en el nordeste semiárido donde no se siembra soja. En Argentina con una producción de más de 40 millones de t de grano se crea riqueza en una gran región, con una extensa cadena productiva y con un gran número de subproductos; no puede sino crear innumerables puestos de trabajo.

En su fase de producción es cierto que el cultivo es mecanizado, lo que es una exigencia para competir en mercados internacionales, pero la mano de obra es más especializada. Además en esta observación simplificada se omite la complejidad de la agricultura y el efecto de derrame en las economías de las ciudades y pueblos vinculadas a los productos que genera la soja; muchas empresas y trabajos están en estas ciudades y no tienen nada que ver con la soja, pero no existirían sin ella.

 

Finalmente

La rápida expansión y desarrollo de la agricultura en estas regiones del norte Argentino y países vecinos es impresionante y no registra antecedentes similares en otros lugares del mundo. Las ventajas son indudablemente el menor costo de producción y la disponibilidad de tierras, aun a riesgo de desequilibrios ambientales severos, sobre todo si implican el desmonte de áreas con alta biodiversidad o de áreas frágiles subhúmedas/semiáridas con isohietas lábiles y cambiantes año a año. Sostener la competitividad natural de estas regiones es un importante desafío para los técnicos y productores.

Imaginar un sistema productivo económico en un medio ambiente conservado y con armonía social es el camino de la búsqueda de un desarrollo sustentable. Existen muchos modelos de desarrollo para distintos cultivos y algunos integrados con la producción animal. El productor es el actor fundamental del proceso y de los distintos abordajes la producción integrada aparenta ser el mejor garante de la sustentabilidad, que deberá incluir principios de trazabilidad, manejo de la flora, del agua y del suelo según principios técnicos, y posible de ser evaluados por indicadores.

El agua no se termina gota a gota

En muchos lugares del mundo la explotación minera avanza a ritmo vertiginoso. Esto implica un consumo desmesurado de agua, además del saldo de un territorio arrasado. Las mineras nunca (o casi nunca) son locales. Se trata de firmas de capitales estadounidenses o canadienses, principalmente, para el caso de América Latina, o de capitales europeos. Cabría preguntarse: ¿por qué, aún siendo originarias de los países militar y económicamente más poderosos, y que son los más injerencia tienen en ellos, los organismos multilaterales, como el BM, no advierten los riesgos de la actividad minera para el agua, un bien que al mismo tiempo denuncian que marcha rumbo a la escasez?

El diccionario de la lengua castellana, de la Real Academia Española, ofrece la siguiente definición: “Agua: (Del lat. aqua). Sustancia cuyas moléculas están formadas por la combinación de un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno, líquida, inodora, insípida e incolora. Es el componente más abundante de la superficie terrestre y, más o menos puro, forma la lluvia, las fuentes, los ríos y los mares; es parte constituyente de todos los organismos vivos y aparece en compuestos naturales”.

Quedémonos con estos tres términos: inodora, insípida e incolora. Es decir, a través de ella podría verse perfectamente. Sin embargo, parece ser que el actual debate en torno al agua, en realidad, sirve para ocultar otros recursos naturales de interés. Podría decirse así que la repentina “apertura de la canilla” del debate sobre el futuro del agua, sirvió para inundarlo todo, y tapar otros intereses.

Es cierto que “el agua potable es un bien escaso, que sólo constituye el 2,5 por ciento del total del agua del mundo; mientras que el 97,5 por ciento restante lo encontramos en mares y océanos”, como lo señala la profesora de Historia, especialista en geopolítica, y defensa nacional, Elsa Bruzzone. La frase pertenece al libro de Bruzzone, quien también es asesora ad honorem del Congreso Nacional argentino, “Las Guerras del Agua”.

También es cierto que, como señala la autora en la misma página, “la tecnología para desalinizar agua de mar existe, pero representa problemas: es cara porque requiere mucha energía, y aún no se ha encontrado el método de deshacerse de la salmuera que queda del proceso y de los elementos químicos que se utilizan en el mismo”.

Hasta allí, todo contribuye a abonar la teoría de que, ante un futuro con problemas de acceso al agua en buena parte del planeta, este elemento vital será objeto de conflictos. Razones para suponerlo no faltan, porque lo que abundan son antecedentes que dan cuenta de esa estrategia de los países militar y económicamente más poderosos, para doblegar a los más débiles.

Temas para pensar

Como contracara surgen algunos aparentes absurdos en esta mirada. Por un lado, las reservas de agua subterránea del planeta son más que abundantes, y son muy superiores al agua en superficie, lo que permitiría a la humanidad toda una larga y próspera supervivencia. Está claro que el agua no está equitativamente distribuída a lo largo del globo, y que estos acuíferos o reservorios subterráneos están en estado virginal (o casi), en los continentes militar y económicamente menos poderosos, como África y América del Sur y Central, o algunas zonas de Asia.

Con sólo escribirlo, ya es posible imaginar el escenario: una América del Norte o una Europa sedientas, recurriendo al uso de la fuerza para saciar su sed en las fuentes de agua de sus vecinos más débiles. Una imagen admisible, pero… ¿lógica?

En el peor de los escenarios, con un desembarco militar en América del Sur y África para el “robo” sistemático del agua, basta con tratar de imaginar los costos astronómicos que tendría trasladar el líquido vital hasta los sitios de consumo. ¿Cuánto costaría, entonces, regar cultivos, o dar de beber a los animales de la actividad ganadera? Y eso si el enfoque se orienta sólo hacia la cuestión productiva. Podría plantearse el interrogante respecto a ¿cuáles serán los costos de una ducha?, o incluso, los del baño para una mascota. En el otro supuesto, el de una invasión acompañada por un progresivo traslado poblacional, hay aún menos sustento lógico.

El agua no se termina gota a gota…

En los años ’90, en Argentina, el modelo neoliberal que llegó para privatizar todos los servicios, y entre ellos el del agua, instaló una campaña “de concientización”, decían, pero que tenía un trasfondo comunicacional alarmista. Entre muchas otras consignas, había un slogan bastante simple, pero pegadizo: “gota a gota, el agua se agota”.

Desde la reestatización del servicio en el área metropolitana en torno a la capital argentina, el lenguaje amenazador se retrajo en forma considerable. Si bien siempre resultan insuficientes, hay en marcha obras tendientes a extender las redes de agua potable en forma legal, lo cual evitar que mediante conexiones precarias se produzcan pérdidas de ese líquido vital.

Sin embargo, aunque es muchas veces uno de los temas por el que los organismos internacionales ponen el grito en el cielo, la destrucción del agua potable tiene otros caminos, que son verdaderas autopistas, si se traza un paralelo con la velocidad del daño. En Argentina, y en América Latina, pero también en muchos otros lugares del mundo (por caso grave y poco conocido: Mongolia), la explotación minera avanza a ritmo vertiginoso. Ese avance implica un consumo desmesurado de agua, además del saldo de un territorio arrasado. Singularmente, las mineras nunca (o casi nunca) son locales. Se trata de firmas de capitales estadounidenses o canadienses, principalmente, para el caso de América Latina, o de capitales europeos.

Y los mismos organismos que muestran tanta preocupación por la pinchadura de una conexión clandestina de agua en un domicilio, con una manguera de media pulgada, como el Banco Mundial (BM), por ejemplo, nada dicen de la actividad minera.

El dato lo aporta el portal de OPI Santa Cruz, de la provincia argentina de Santa Cruz: “El yacimiento de oro de Santa Cruz, Cerro Vanguardia, tiene una demanda mensual de agua que oscila entre los 90 y 110 mil m3 por mes (para convertir a litros multiplicar por mil), utilizada para el proceso de explotación minera. Río Gallegos, según datos oficiales recabados en SPSE (Servicios Públicos Sociedad del Estado) demanda alrededor de 36.000m3 a lo largo del mes”.

Haciendo uso de la lógica, tan caída en desuso por estos días, cabría preguntarse: ¿por qué, aún siendo originarias de los países militar y económicamente más poderosos, y que son los más injerencia tienen en ellos, los organismos multilaterales, como el BM, no advierten los riesgos de la actividad minera para el agua, un bien que al mismo tiempo denuncian que marcha rumbo a la escasez? Aún cuando se esboce la más conspirativa de las teorías conspirativas, no parece tener sentido que con el fin de preservarla para futuras supuestas invasiones de los países poderosos, los organismos multilaterales no lances advertencias contra la minería a cielo abierto.

¿Evo tenía razón?

Mientras se escribía esta segunda entrega del Informe, el 29 de julio último, el diario estatal boliviano Cambio publicó una extensa nota, bajo el título “ONU declara acceso al agua como un derecho humano para la vida”. La nota comenzaba diciendo que la aprobación había tenido lugar un día antes, en el marco del sexagésimo cuarto período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, y planteaba que “a iniciativa de Bolivia”, la ONU “reconoce (tras la decisión) al agua potable y al saneamiento básico como derechos humanos universales”. Eso, seguía el artículo, “coronó una intensa campaña internacional liderada por el presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales Ayma”. Ciento veintidós países votaron a favor, cuarenta y uno se abstuvieron. Y tras quince años de debates, la mayoría dio el sí a una resolución de compromiso redactada por Bolivia que consagra los derechos al agua y al saneamiento básico”.

Quienes sigan aunque más no sea superficialmente la política internacional no podrán menos que admitir que los tomó por sorpresa el aval a una propuesta de Evo Morales, y más a una propuesta en esa línea. Y no porque el proyecto presentado no tuviera buenas intenciones, sino por el tipo de calificativos con que suelen alfombrarle el camino al presidente boliviano en no pocos lugares del mundo.

Como fundamentos de la propuesta, y de su aval, se mencionaron además de varias declaraciones previas, datos de extrema actualidad: las 884 millones de personas que carecen de acceso al agua potable y las más de 2.600 millones de personas no tienen acceso al saneamiento básico, o los 1,5 millones de niños menores de 5 años que mueren cada año, o los 443 millones de días lectivos a consecuencia de enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento.

En el punto 2 de la Declaración, la ONU “exhorta a los Estados y las organizaciones internacionales a que proporcionen recursos financieros y propicien el aumento de la capacidad y la transferencia de tecnología por medio de la asistencia y la cooperación internacionales, en particular a los países en desarrollo, a fin de intensificar los esfuerzos por proporcionar a toda la población un acceso económico al agua potable y el saneamiento”. Y es en ese punto donde se instala nuevamente el interrogante. Interrogante respecto a la forma en que se entenderán, en cada país, y de la mano de cada gobierno de los países con menos recursos, la “asistencia” y la “cooperación” internacionales. www.ecoportal.net

23/8/10

Tu decides AGUA O COCA COLA

Todos sabemos que el agua es importante, pero nunca antes lo había visto escrito de este modo.

El 75% de los norteamericanos están crónicamente deshidratados (en justicia, se podría aplicar este juicio a la mitad de la población mundial). En el 37% de los norteamericanos, el mecanismo de la sed es tan débil que con frecuencia lo confunden con hambre.

Aún una deshidratación imperceptible, retardará el metabolismo tanto como un 3%. Un vaso de agua calmará el hambre de medianoche en casi un 100% de los casos. La falta de agua, es la causa nº 1 de fatiga diurna. Estudios preliminares indican que de 8-10 vasos de agua al día podrían significativamente aliviar dolores de espalda y articulaciones en el 80% de las personas con esos padecimientos.

Un descenso de tan sólo un 2% en el agua del cuerpo, puede causar pérdida momentánea de memoria, dificultad con las matemáticas básicas y problemas al enfocar la vista sobre una pantalla de ordenador o sobre una página impresa.

El beber 5 vasos de agua al día, disminuye el riesgo de cáncer del colon en un 45%, además de rebajar el riesgo de cáncer de mama en un 79% y reducir a la mitad las probabilidades de desarrollar cáncer de la vejiga.

¿Está usted tomando la debida cantidad de agua diariamente?

COCA COLA:

En muchos estados de EE.UU., la Patrulla de Caminos, lleva 2 galones de Coca Cola en su coche para quitar la sangre que queda sobre el pavimento, después de un accidente.

Puedes poner un filete de carne en una plato lleno de Coca Cola y éste desaparecerá en dos días. Para limpiar un inodoro: Vaciar una lata de Coca Cola dentro de la taza y déjala durante una hora, luego tira de la cadena. El ácido cítrico de la Coca Cola, quita las manchas de la porcelana.

Para quitar las manchas de óxido de cromo de los parachoques de los coches:

Frotar con un trozo de papel de aluminio, mojado en Coca Cola.

Para limpiar la corrosión en los terminales de la batería de tu coche vierte una lata de Coca Cola sobre los terminales y las burbujas se llevarán la corrosión.

Para aflojar un tornillo oxidado: Aplicar al tornillo un trapo empapado en Coca Cola durante varios minutos.

Para quitar manchas de grasa de la ropa: Colocar la ropa dentro de la lavadora, vaciar encima una lata de Coca Cola, agregar el detergente y lavar con el ciclo completo. La Coca Cola soltará las manchas de grasa.

También es muy útil para limpiar un parabrisas de coche que esté sucio del camino.
Notas:

El ingrediente activo en la Coca Cola es ácido fosfórico. Su PH es 2.8. Esto disuelve un clavo en unos 4 días. El ácido fosfórico es dañino para calcio de los huesos y es uno de los mayores contribuyentes al aumento de la osteoporosis.

Para transportar el concentrado de Coca Cola, los camiones comerciales deben disponer de la tarjeta de "material peligroso", reservada para materiales altamente corrosivos. Los distribuidores deCoca Cola han estado usándolo para limpiar los motores de sus camiones desde hace 20 años.

Ahora la pregunta es: ¿Qué eliges, un vaso de agua o uno de Coca Cola?

Amenaza con contaminar los acuíferos de Argentina

El sistema de Siembra Directa amenaza con contaminar los acuíferos de Argentina. Los científicos que alertan sobre este problema son intimidados. Una actividad concentrada que viola a la legislación internacional.

El sistema de Siembra Directa amenaza con contaminar los acuíferos de Argentina

Ya todos sabemos que la Siembra Directa (SD) o “siembra sin laboreo” viene de la mano de la utilización de herbicidas cuyo compuesto principal es el “glifosato”. En Argentina se rocían anualmente más de 220 millones de litros de herbicidas, sólo para los cultivos de soja y maíz, en algo más de 22 millones de hectáreas.

Estos números siguen incrementándose, ahora también de la mano de la SD en arroz, en donde la siembra tradicional –que prescindía del “glifosato”- casi dejó de existir.

La SD en arroz fue desarrollada por empresas como Copra SA –cuyo titular es el vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda- y Adecoagro –del financista húngaro George Soros-, que integran el Consorcio Regional de Experimentación Agrícola (CREA) Avatí-í. Este planea la construcción de una represa sobre el río Ayuí, en la provincia de Corrientes, para regar 18 mil hectáreas de plantaciones, para producir 120 mil toneladas anuales de granos con destino a la exportación, el emprendimiento arrocero privado más importante del Mercosur.

De la mano de la SD, la actividad arrocera se está expandiendo fuera de las tradicionales regiones productoras del grano –las provincias de Entre Ríos y Corrientes- hacia las provincias de Chaco, Formosa, Misiones y Santa Fe, poniendo en riesgo la mayor parte de los “humedales” del país, esto es, bañados, esteros, pantanos, ciénagas.

La importancia de los “humedales” es altamente reconocida, son los sitios de mayor biodiversidad y recarga de los acuíferos. Por lo que poner en contacto el “glifosato” y otros herbicidas con el agua es por demás preocupante.

El “glifosato” es sólidamente cuestionado por afectar a la salud y al ambiente por algunos científicos, como Andrés Carrasco –director del Laboratorio de Embriología Molecular de la Universidad de Buenos Aires (UBA)-, lo que le valió un duro ataque de las cámaras patronales sojeras.

Este duro ataque se reeditó recientemente en la provincia de Chaco el pasado 7 de agosto, cuando una exposición suya, junto Hugo Lucero –jefe del Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE)-, fue abortada violentamente por un grupo de personas –ahora vinculadas al sector arrocero- que amenazaron y golpearon a parte de la comitiva que lo acompañaba, debiendo hacerse presente personal de la policía de la provincia y de Gendarmería Nacional.

Si ya estamos forzando la frontera agrícola hasta límites insospechados por la implementación de la SD de soja –que relegó a la ganadería a zonas marginales o a lotes de corral (“feedlots”), que destruyó bosques y que desplazó poblaciones-, pareciera ser que la próxima frontera son los “humedales”, esas zonas que se inundan permanente o intermitentemente.

Y si se inundan, estamos hablando de agua, un bien común que recientemente la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) aprobó con mayoría la propuesta –presentada por Bolivia y respaldada por otros treinta y tres Estados- de declarar el acceso al agua potable como Derecho Humano (DDHH). Tener en casa agua potable y limpia es ahora un derecho que debe cumplirse en todo el mundo, sin embargo, parece que lo estamos hipotecando. www.ecoportal.net

22/8/10

El avance del calentamiento global

El progresivo avance del calentamiento global.

 
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